Friday, May 15, 2009

#4


Desagradable independencia tras capacidad

...Y a medida que se alejaba el hogar, las memorias se entremezclaban. Los fragmentos de la imágenes que me habian acompañado hasta entonces cambiaban su tinte, y lo sólido se convertía en lo caótico. El camino se convertía en el nuevo hogar, y las memorias pasaron a ser solo memorias. Y el hogar en el tránsito era un riguroso maestro, sus enseñanzas -nunca pasivas- no permitían descanso.

Los pulmones sonreían al respirar un aire lleno de coherencia, pero los pies se quejaban de lo inalcanzable del final del camino.

El antiguo hogar aparecía entonces como un lejano lugar, y la emoción atravesaba la memoria para fijarla al alma. Una independencia de la que ya no había una marcha atrás. Una lejanía insalvable, aunque los pies decidieran volver.

Independencia

lejania

Thursday, May 14, 2009

#3

La transformacion suprimida se resuelve en historia

La historia del ser humano vive constantes transformaciones truncadas, eventos que permiten el cambio, y cambios que nunca se producen. El potencial nacido de las crisis se traduce en pequeños cambios tecnológicos, sociales o económicos, dejando indemne la naturaleza del hombre. Cambios en superficie, revueltas y tumultos en la acuosa naturaleza de la psique. Cambios de maneras de organizar las civilizaciones, pero conservando la estructura primordial de las mismas derivada de las necesidades ancestrales. Cambios tecnológicos que derivan en cambios en el modus vivendi, cambios económicos que nos transforman la manera de consumir.

Pero el motor sigue siendo el mismo.

Transformaciones en el cómo, pero no en el qué.

Escrita la primera página de la historia, las demás son tan solo consecución. El argumento crece lentamente, el hombre cree rebelarse en su adolescencia.

Y sin embargo, la ficticia ruptura no es más que el nuevo nacimiento de lo mismo. La historia vuelve a su manera particular de girar, absorta en su ritmo e indiferente a la rebeldía de sus radios.

Suprimido... la imagen de un brazo que trata de alzarse pero en su impulso primigenio es interceptado por una fuerza demoledora que lo devuelve al suelo. La máxima impotencia, y sin embargo, la ilusión de omnipotencia. Cruel espejo este en el que nos miramos

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