Tuesday, June 30, 2009

Thursday, June 25, 2009

\.cuerpo.infeccion

Una forma de vida foránea se mezcla con las habituales formas que conforman nuestra propia forma de vida. Los marcadores en la piel de estas células patógenas provocan la alerta de las nuestras, que atraen células especializadas en la defensa y erradicación del cuerpo extraño. Se forman células encargadas de preservar la memoria, para no olvidar quien fué el enemigo y estar preparados para erradicarlos sin demora.

Tras el ataque, todo vuelve a la normalidad. La jerarquía del cuerpo vuelve a establecer su engrasada maquinaria. El corazón bombea, el riñon filtra. El bienestar se halla en el correcto funcionamiento.

Sociedad de células

Sociedad del propio alma

Tuesday, June 23, 2009

/.divinidad.ilogismos

A lo incomprensible llamabamos divino, a lo divino restamos importancia

A lo incomprensible llamamos azaroso, a lo azaroso restamos importancia

Y un día, lo incomprensible dejó de ser divino, puesto que a lo incomprensible pasamos a llamar ignorancia temporal

Lo azaroso dejó de ser respetable, tan solo una de las muchas ramas del campo que ignoramos

Lo azaroso pasó a ser comprensible, tolerable. Ni rastro de lo venerable que lo divino imbuía en una comprensión total del universo, conocido o desconocido

Y sin embargo, si soltamos la lupa y nos zambullimos en lo azaroso, intuimos la grandeza, lo divino. Aquellos lazos que permanecerán incomprensibles unen lo azaroso, protegidos del sesgo de las explicaciones, parapetados del filtro de la lógica, a salvo de ecuaciones y demostraciones. A salvo del orgullo y la presuntuosidad.

Los lazos que unen al azar están limpios, tan solo los ojos pueden empañar su imágen

La estadística se erige maestra de la ciencia, el intento de construir puentes-autopista sobre los lazos del azar. Pero los puentes tan solo apuntan a cruzar los cuerpos de agua. Jamas llegarán a cubrir su superficie, menos aún su profundidad. Facilitado el tránsito por encima de lo azaroso, lo divino queda obsoleto.

Un lugar para diletantes excéntricos que deciden cruzar el cuerpo de agua a nado, o, incluso de forma más obscena a los ojos de la ciencia, intentar zambullirse en su interior.

Friday, June 19, 2009

-.emotio.duda

En mi nace la duda. Constante, cruza todos los senderos permeables de la construcción que llamo vida. Lo dudoso es dudable. Cuando un atisbo de verdad aparece, la duda crece desde lo aledaño para infectar la nueva roca. Y es indudable que la duda tarde o temprano lo alcanza todo.

La duda obliga al peatón a mirar a ambos lados de la calle, por si el peligro le acechara de cualquiera de ellos. Es un modo de vivir la realidad. Mirar a ambos cabos del hilo de la realidad, en busca de una mayor comprensión. Al igual que el peatón, el movimiento hacia delante es reducido, pero el conocimiento del entorno de la realidad es más firme.

Pero… ¿y si el peatón mirara más de una vez a los lados de la calle, pero sólo a la carretera por donde puede acechar el peligro? Seguiría igual de ignorante que el corredor, y tan solo andaría más despacio. Quizá sea necesario plantear el lugar de la duda. La duda como miedo a un peligro irreal que amenaza o la duda como medio de conocimiento. ¿En qué momento confundo la duda paralizadora con la duda activa?

Hay niños que aprenden a correr a base de caídas y recomienzos, y otros, más cautos, a partir de miedos y precognición. Claro, nosotros los cautos no estamos acostumbrados a sangrar. Acolchado por las paredes de la duda, la duda universal se convierte en un lecho en el que yacer. Siempre incómodo por la inestabilidad del hogar en la duda, aunque nunca dolorido por una caída larga.

La duda es mi hogar. Ella me impulsa y ella me detiene.

Duda nociva
Duda activa
Duda pasiva
Duda universal
Duda como camino
Duda como huida
Duda paralizadora
Duda con causa
Duda sin ella
Duda por miedo a la respuesta
Duda por comodidad
Duda en pos de la incomodidad

Thursday, June 18, 2009

\.cuerpo.rostro

Huesos, musculos y piel conforman el "espejo del alma". músculos como riendas que la cultura y los instintos manejan a su antojo.

El dolor provoca la mueca, la sonrisa muestra la simpatía.

La piel se conforma a los impulsos de los músculos que la mueven, como si de un espectáculo de títeres se tratara.
Tanto el titiritero como el público comparten un código: ambos entienden la representación| que los títeres son artificios que sustituyen una situación ficticia, pero que el escenario provoca la dudosa magia de convertirlo todo en real.

La piel, escenario del arte de la conversación. Obras pobladas de directores, que mandan entrar en sucesión a unos y otros actores, según la obra lo necesite, o segun los propios directores lo necesiten.

El espectador - a la vez director - de la obra del rostro entiende lo que la obra le quiere decir, y si observa más atentamente, puede incluso reconocer a los actores - generalmente encasillados en sus papeles - e incluso a los directores, es decir, que partes del discurso del rostro se deben al consciente, al inconsciente, al grupo familiar, al grupo cultural... que líneas del guión tienen como objetivo la interacción con el público inmediato, cuales buscan notoriedad fuera de este público, o que actores buscan destacar sobre los demás.

Con los años, los actores engrandecen, empequeñecen, su fisionomía se adapta a su papel. Las arrugas se muestran, y la belleza de los rostros envejecidos es que muestran el suelo del escenario, las marcas de desgaste en las regiones de mayor uso.

Gracioso experimento sería mantener una conversación con un rostro cuya piel fuera invisible. Los entresijos de la función, los "bastidores del alma". Músculos tensándose al ritmo de la función. Sería posible responder con nuestra propia función?

/.Creacion.Sentido

La necesidad de creación artística es algo esquivo. Una expresión del propio tiempo, cosmovisiones de vectores individuales. Cual es el fin último de las flechas lanzadas por el alma? Hablamos de historiadores, críticos y movimientos cuando hablamos de arte, incluso de artistas, pero no son mas que efectos del impacto de dicha flecha. Reconstrucciones sobre vectores que ya han ejercido su fuerza.

A nuestros oídos llega el eco del impacto, y su importancia una vez ha golpeado la diana.

Pero la creación no es tan solo lo que llega a nuestros oidos. Previo al destino final de la flecha, el momento de creación parte del tensar del arco, la fuerza contenida del arquero, y la visualización del acto entero por parte del ojo. El destino de mayor relevancia siendo el propio arte de mirar, de alcanzar el objetivo sin necesidad de la flecha, y permitir que la flecha -la obra- siga su curso coherente en todo su discurrir con la visualización. Una manera de solidificar la mirada, hacerla tangible, corpórea.

Una materialidad que permite a los ojos palpar la idea y reentenderla.

La flecha impacta en el objetivo, transmitiendo su fuerza, y volviendo su impacto a través de la mirada todavía atenta del arquero.

Acción y reacción - Ascenso y descenso - El ciclo vuelve a su orígen +1-1 - Acción en la inacción

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